El raro del grupo

Este es un artículo viejo, pero me gustaría publicarlo de una buena vez, para la opinión pública.

Obvio, disculpen si se hieren ciertas susceptibilidades, pero en fin 🙂

 

 

 

Muchas gente ve de mala manera que a muchos nos gusten los cómics, el manga, el anime y otros pasatiempos similares.

En mi caso, leer cómics, manga, ver anime, jugar videojuegos, Magic: The Gathering y demás, me han permitido no solamente pasar el tiempo, sino también conocer personas maravillosas que puedo realmente considerar mis amigos.

Siempre fui catalogado como el “raro” en muchos círculos sociales, algo con lo que imagino que muchos de los que leen esto podrán identificarse.

“¡Ay sí! Tus cuentitos para niños”. 

“Ya madura y deja de jugar tus cartitas (o el Nintendo)”. 

“Ash, puras cosas raras las que lees (o ves)”. 

Seguramente, éstas y muchas otras frases muy similares son las que han escuchado toda su vida.

El sentimiento de rechazo es algo natural ante algo que no se comprende.

Dentro de mis círculos sociales, a muchos de mis conocidos y amigos normalmente les gusta salir a beber a algún antro o bar de moda, e ir a bailar. No voy a negar que no me he juntado con ellos, aunque casi siempre nunca bebo y menos bailar (años de hacer taekwondo pueden conllevar a que tus músculos no estén completamente relajados y la memoria muscular de los movimientos se hace visible, haciéndote ver que parecieras robot, jajajaja :P).

Por lo regular, si llego a beber algo es una cerveza o un par de whiskies, eso sí, al menos con algo de comer para evitar problemas y jamás mezclando. (Jamás me he emborrachado he de confesar… No le veo el caso).

Normalmente así son varios de mis amigos.

Pero también tengo a mis amigos que compartimos gustos por ciertos pasatiempos.

Ya sea jugar videojuegos, leer cómics o jugar TCG’s o RPG’s, siento que esos ratos que he pasado con ellos son mejor que cualquier antro de moda o matar neuronas con alcohol.

Muchas veces es gracias a estos pasatiempos que he podido establecer vínculos que han durado años con ellos. Aunque muchos hemos tomado caminos distintos tanto personal como profesionalmente, jamás hemos perdido el contacto. Y eso es algo que agradezco a la tecnología especialmente.

Es un gusto saber que tengo amigos con los cuales puedo platicar de cualquier cosa; no solamente dentro del país, sino también en el extranjero. Y eso es genial, porque nuestros hobbies han trascendido todas las fronteras.

Muchas veces, ha pasado que nuestras agendas no coinciden, o que los husos horarios en los que vivimos varían, o que se nos presenta alguna novedad en nuestra vida diaria; pero siempre hemos tenido tiempo de compartir algo nuevo.

Da gusto platicar con ellos, no solamente de hobbies, sino también a nivel personal.

“Ya nació mi segundo bebé”.

“¡Ya me casé!”

“¡Me mudé a….!”

Es agradable saber que nuestras vidas han cambiado y nos realmente gusto lo que podemos platicar.

Desafortunadamente, para la mayoría de la gente, cuando hablamos de nuestros gustos; normalmente el rechazo es casi inmediato. Es triste ver que todavía existe esa intolerancia o ese hastío por algo tan simple como un pasatiempo que no sea fútbol o alguna otra cosa que los mexicanos tienen arraigado a ciertos “clichés” que se consideran normales.

En lo particular, jamás me ha gustado el fútbol. Solamente lo veo cuando juega México en alguna copa o en el Mundial. Fuera de eso, realmente no le veo el caso.

Hoy en día, me encuentro en una ciudad en la que pareciera que he retrocedido como 20 o 30 años en el tiempo culturalmente.

Explico la situación un poco más a detalle:

  • La diversidad religiosa es una de las más altas (si no es que la más alta) del país.
  • La penetración de las telecomunicaciones es mínima (casi nula) con respecto a la Ciudad de México. Solo hay 1 compañía de telefonía, que es Telmex, así que olvídate de opciones en cuanto a internet o Triple-Play
  • Hay 3 cines en toda la ciudad (Cinemex llegó apenas hace 1 año a la ciudad, así que para que se den una idea). Prácticamente todas las funciones están dobladas al español y las que vienen subtituladas en inglés son o muy tarde o muy temprano, ya que casi nadie quiere ir a verlas en inglés (y en consecuencia, el nivel de inglés en la zona es extremadamente bajo).
  • Hay mucho machismo y caciquismo. (Así es. Desafortunadamente, a las mujeres no les va tan bien cuando deciden ser independientes. Muchas profesionistas ceden ante la presión social y se vuelven amas de casa de tiempo completo cuando se casan, sobre todo porque existe esa creencia antigua de que “la mujer debe estar en la casa con los hijos”.)
  • Los embarazos precoces son altos y los matrimonios entre personas no mayores de 21 también es alto. Esto se traduce en personas que no terminan la escuela por casarse y tener hijos muy rápido y a mano de obra muy barata y sin preparación para trabajos complicados.
  • Crecimiento económico pobre. Es una zona muy rural, con pocas oportunidades laborales dentro de otros ámbitos que en la Ciudad de México encontrarías con mayor facilidad. Hay ciertos sectores que requieren mano de obra muy especializada, pero con el nivel de salarios de esta parte del país, es muy difícil que alguien venga a cubrir esas plazas debido a que hay que buscar en la zona centro y norte de México, y el salario no es atractivo para esas personas.
  • En música: a menos que te guste la música cristiana, la banda (¡ugh!), o el reggaetón (mega-¡ugh!), olvídalo amig@. La única estación que llega a pasar música en inglés, pasa puras canciones de los 90’s y una que otra de la primera década del 2000 (Ace of Base, 4 Non Blondes, Bon Jovi, etc). Para mis vecinos soy el engendro de Satanás cuando escucho Metallica, Slipknot, Dethklok o hasta a Elvis Presley… Tanto así.

En fin. Disculpen la explicación técnica.

¿Cómo se traduce esto en ser “geek” en esta parte de México?

Si antes eras el raro del grupo en la ciudad de México, acá es similar a cuando Galileo se enfrentó a la iglesia católica con la teoría Heliocéntrica, jajajajaja. :P.

Nadie sabe de lo que estás hablando. He encontrado un puñado de aliados, pero prácticamente 99% de la gente no entiende nada si no hablas de cerveza, fútbol o la novela de las 9.

Encontrar tus cómics, mangas o demás se vuelve un infierno. Sólo hay una tienda especializada, y casi todo lo tienen atrasado o dejan de traerlo. (Gracias por existir internet, así lo puedo comprar en línea).

Buscar libros en otros idiomas, también es un lío. Nadie lee en inglés… ¿Por qué? No lo sé con exactitud, pero encontrar libros en otros idiomas para que practiques o nada más por el gusto, olvídalo (gracias a mi jefe, por esos viajes al DF y a Estados Unidos).

TCG’s…. A menos que te guste Yu-Gi-Oh!, no hay otra opción…. Nuevamente, doy gracias al internet y a los viajes, porque puedo comprar cartas de Magic en otros lados, pero no acá… 😦

RPG’s. Fuera de cuestión. Nadie juega aquí RPG’s (sólo conozco una persona que ha llegado a jugar D&D, pero nadie sabe de Vampire, Werewolf o algún otro). Que yo sepa, mis libros de Vampire son únicos aquí.

Entonces, a no ser por un conocido (y los encargados de la tienda de cómics), nadie comparte mis intereses en estos hobbies.

El geek en Tapachula, Chiapas vive con un estigma casi similar al que les toca a las personas de la comunidad LGBT: son un tabú.

Eres un pervertido porque creen que todo el anime es similar a To Love Ru, o Highschool DxD (o sea… puras chicas desnudas).

Eres raro porque te gusta un idioma diferente al español (ya sea japonés, inglés o cualquier otro).

Eres raro porque no te emborrachas en los botaneros (los bares diurnos), ni ves fútbol.

En fin, son muchas las situaciones que uno pasa por simplemente disfrutar algo que a los demás les resulta extraño.

Honestamente, no busco la aceptación social aquí. He visto como la sociedad en la que vive la gente de aquí ha adoptado esas normas y ha dejado que continúen. Para ellos está bien como piensan.

En muchas ocasiones, con amigos y conocidos he platicado como estos hobbies nos han ayudado en nuestras vidas personales y profesionales. Muchos de esos puntos los ha tratado mucha gente en internet, así que no creo que sean muy diferentes de los que voy a enumerar:

  • He mejorado mi inglés. En esto, los videojuegos me han servido mucho en ampliar mi vocabulario (así es amigos… hay más en los videojuegos que sólo “Fuck”, “shit”, “piss”, “motherfucker”, “Reloading!”, “Care package incoming”, etc, etc). Muchas expresiones que me han ayudado en juntas, planes y hasta conversaciones fuera de la oficina en los países a donde he podido viajar, han sido muy útiles a la hora de ponerlas en práctica. Y lo mejor de todo; sigo aprendiendo nuevos términos cada día.
  • Mi capacidad para adaptarme a diversas situaciones es mayor a la del promedio. Actuar ante eventos que no son parte de tu día a día, y sobrellevar o controlar la situación, es algo que me ha servido mucho.
  • Toma de decisiones. Así como en un RPG que te pide tomar decisiones que van a afectar el resto del juego, o jugar esa carta clave en el momento preciso; la toma de decisiones ya no es tan complicada para mí. Veo a mucha gente dudar cuando alguien plantea un problema que se puede resolver; pero dudan de ellos mismos o de sus capacidades. Para mí, es como una “quest” más en mi inventario. XD
  • Conocer gente. Quizás suene un poco ambiguo, pero creo que puedo decir que puedo leer mejor el comportamiento de ciertas personas, y tratar de llevarme bien con ellos o mejor de plano, evitarlos para que no haya problemas. Es como cuando tú dices “Este es el bueno o el malo de la película”. Por eso digo que es algo ambiguo, pero hasta el momento, ese sentimiento que he desarrollado por leer tanto y observar en otros medios a los personajes, me ha servido para buscarme problemas mayores.
  • Creatividad. No me gusta quedarme haciendo lo mismo día tras día. A pesar de que así lo dictaminen mis actividades diarias, me gusta darle un toque divertido. A nadie le gusta hacer exactamente lo mismo día tras día como un robot. A veces, ver las cosas con un enfoque diferente, como cuando cambias de un tipo de juego a otro, ayuda a que las cosas sean más interesantes.
  • Lazos de amistad duraderos. Ya lo mencioné antes; pero creo que es bueno recalcarlo. Para mí, una persona que es capaz de expresar sus verdaderos intereses, es más confiable que alguien que conoces de un rato y que por dentro piensa que eres raro.
  • Expandir mis horizontes. A todos nos gusta soñar, de eso no hay duda. Pero cuando ves otras culturas al leer o aprender de ellas mediante tus hobbies, te das cuenta de que el mundo es pequeño y a veces quieres tratar de adoptar ciertos rasgos culturales de otros lados que te permiten volverte más globalizado (tip: eso del respeto de los asiáticos al espacio personal te va a abrir muchas puertas cuando tengas clientes o compañeros de trabajo y vas a ganar un aliado poderoso en Oriente).
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